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martes, 12 de febrero de 2013

Juegos de ingenio para aprender en Secundaria


Los juegos de ingenio, lógica y estrategia son un recurso útil para mejorar la capacidad de resolución de problemas de matemáticas y otras ciencias en Secundaria

 Aprender jugando. Este es el objetivo de las numerosas propuestas lúdicas dirigidas a los estudiantes. Enseñanza disfrazada de ocio con diferentes fines. En el caso de los juegos de ingenio, lógica y estrategia, la finalidad es mejorar las técnicas de resolución de problemas de matemáticas y otras ciencias, asignaturas determinantes para los alumnos de Secundaria. A continuación se destacan varias propuestas.

Los "brain games" o juegos para el cerebro son cada vez más frecuentes. Ayudan a mejorar la atención, el razonamiento, la concentración y, en definitiva, la respuesta de este órgano. Por ello se ha aprovechado esta capacidad para diseñar alternativas de ocio en diferentes campos y, entre ellos, la educación.

Potenciar las habilidades mentales mediante el juego es una opción atractiva para los estudiantes. Los juegos de ingenio, lógica y estrategia mejoran su rendimiento en asignaturas prácticas, como matemáticas o ciencias, que requieren una mayor capacidad de reflexión que las puramente teóricas. Es importante, eso sí, no recurrir a cualquier juego que se autodenomine de ingenio, puesto que no todas las propuestas son válidas. CogniFit, un proyecto avalado por psicólogos y expertos en ciencias cognitivas, señala que para obtener resultados se debe "encontrar un constante aumento del nivel de desafío". Solo así se garantiza el denominado entrenamiento cerebral.

A continuación se destacan diversos juegos dirigidos a estudiantes de Secundaria, para ayudarles a mejorar su capacidad de reflexión y el tiempo de respuesta.

Juegos de ingenio y estrategia


  • El Instituto de Tecnologías Educativas (ITE), dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, cuenta con varios juegos de estrategia e ingenio para animar a los estudiantes a acercarse a la investigación.


Estos juegos no se plantean como propuestas complicadas, sino que buscan el interés de los alumnos de Secundaria. Para ello, se recurre a un dispositivo clave en la vida de los adolescentes: el ordenador. En él es posible practicar con juegos sencillos, que plantean situaciones relacionadas con los conocimientos adquiridos en el aula y cuyo fin es ejercitar las destrezas mentales: "pensar, razonar, inventar, tantear, analizar, generalizar".

Es posible medirse con un compañero o con el ordenador. En cualquiera de las dos situaciones, una opción permite a los estudiantes conocer la solución a cada juego. De este modo, pese a desvelar el secreto, se les proporciona información valiosa para entender tácticas que ayudan a la resolución de problemas.




"Numéricos, visuales, de ensayo y error o lógicos", entre otros, son los problemas que se presentan a los alumnos. Estos se pueden visualizar en la propia web o descargarse en PDF y se completan con juegos de estrategia que se pueden realizar de manera individual.

  • Formar figuras con cerillas o palillos es otra propuesta para agilizar la mente.


En este caso, se busca que el estudiante cree una figura con un número concreto de palillos. A continuación, diferentes enunciados le piden mover un número determinado de palillos para crear otras figuras. El objetivo es desarrollar la capacidad de reflexión y de concentración del alumno, que ha de plantearse diferentes alternativas para encontrar la solución al ejercicio sugerido.


Juegos que requieren una estrategia de partida para saber qué color seleccionar a continuación dentro de una cadena, sudokus, sumas a partir de números que se desplazan por la pantalla y exigen atención para distinguir todos, el clásico cazaminas o puzzles que deben formarse a partir de fichas mezcladas y sin que se facilite el dibujo original son algunas de las propuestas para ejercitar la mente de los estudiantes.

Juegos de lógica para pensar

La capacidad de reflexión de los estudiantes es a menudo un factor clave en las asignaturas prácticas, como matemáticas o ciencias. Llegar a una solución implica pensar, reflexionar y sacar lo mejor de cada uno para encontrar la solución adecuada. Para todo ello, los juegos de lógica son unos buenos aliados.
  • El departamento de Educación de la Comunidad Foral de Navarra recomienda los contenidos de la organización Mensa, dedicada "a la promoción de la inteligencia". En su página web plantea hasta 250 juegos y problemas de lógica para potenciar esta capacidad entre los alumnos. Entre las propuestas, se pide completar palabras relacionadas a las que les faltan vocales, dar respuesta a dilemas divertidos o acertar entretenidas adivinanzas.

  • Los problemas de lógica son también la proposición del site Ciencias Naturales. En su caso, sugiere varios enunciados que los estudiantes deben resolver. La resolución requiere leer con atención y reflexionar. Al final se facilita el resultado para comprobar el total de aciertos y, sobre todo, para que los alumnos comprendan el ejercicio si no han sido capaces de dar con la solución.



domingo, 3 de mayo de 2009

APRENDIENDO CIENCIAS


Conceptos Básicos

¿Qué es la ciencia?
La ciencia no es sólo una colección de datos. Por supuesto, los datos son una parte muy importante de la ciencia: El agua se congela a los 32 grados Fahrenheit (o 0 grados centigrados), y la tierra gira alrededor del sol. Pero la ciencia es mucho, mucho más. La ciencia incluye:


* Observar lo que está sucediendo;

* Clasificar u organizar información;

* Predecir lo que sucederá;

* Comprobar predicciones bajo condiciones controladas para ver si son correctas; y

* Sacar conclusiones.


La ciencia incluye probar y cometer errores—haciendo pruebas, fracasando e intentando de nuevo. La ciencia no nos da todas las repuestas. Requiere que tengamos algún nivel de escepticismo para que nuestras "conclusiones" científicas se puedan modificar o cambiar enteramente según hacemos nuevos descubrimientos.

Los niños tienen sus propios "conceptos científicos"

Los niños pequeños inventan explicaciones muy interesantes para hacer sentido del mundo en su entorno. Cuando les preguntamos sobre la forma de la tierra, por ejemplo, algunos de ellos nos explicarán que la tierra tiene que ser plana porque, si fuera redonda como una pelota, la gente y las cosas se caerían. Cuando les presentamos un globo terrestre y les decimos que esta es la forma de nuestro planeta, estos niños pueden adaptar su explicación y decir que la tierra es hueca y que la gente vive adentro sobre una superficie plana.


Cómo plantear preguntas

Como mencionamos anteriormente, es muy importante que alentemos a los niños a plantear sus propias preguntas. También es importante que les hagamos preguntas para hacerles compartir sus ideas y escuchar sus respuestas cuidadosamente. Tengan en mente que las experiencias de los niños les ayudan a formar sus ideas—ideas que pudieran o no encuadrar con las últimas interpretaciones científicas. Ayude a su niño a ver las cosas desde nuevos puntos de vista. Por ejemplo, hablando de la ventisca, usted puede preguntar, "¿Haz visto alguna vez que nieve horizontalmente?" o "¿Qué pudiera causar que a veces nieve horizontalmente?"

Estas conversaciones pueden ser una forma importante de investigación o aprendizaje. Aliente al niño, haciéndole saber que está bien si comete errores o reconocer que desconoce algo. En vez de decir, "No, esa no es la respuesta correcta," cuando él ofrece una explicación incorrecta, ofrézcale información precisa o ayúdele a encontrarla. Regresando a la tormenta de nieve, pudiera preguntar al niño, "¿Cómo podemos confirmar tu definición?" "¿Cómo encuadra la definición del diccionario con lo que tú dices sobre la nieve cayendo horizontalmente?"

Saber que usted está dispuesto a escuchar ayudará al niño a sentirse más seguro de su propio razonamiento y alentará su interés en la ciencia. Y escuchar lo que él dice le ayudará a descubrir qué sabe y cómo lo sabe.

La experiencia práctica da buenos resultados

Investigar y experimentar son muy buenas maneras para que los niños aprendan las ciencias y aumenten su conocimiento sobre las ideas científicas. Las ciencias prácticas también ayudan a los niños a razonar críticamente y sentirse más seguros de su propia habilidad para resolver problemas. Los niños pequeños en particular se interesan mucho en las cosas que pueden tocar, manipular y cambiar; y por las situaciones que les ayudan a descubrir qué pasa—en breve, eventos y enigmas que pueden investigar, lo cual es el fundamento del estudio científico. Mientras que las ciencias prácticas dan muy buenos resultados también pueden tomar mucho tiempo y causar un desorden. Por lo tanto, antes de comenzar, vea bien qué es lo que la actividad requiere—incluyendo cuánto tiempo requerirá.

Menos es más

Es muy tentador tratar de enseñar a los niños un poquito sobre muchos temas. Aunque los niños nunca podrán aprender todo sobre la ciencia, sí necesitan y querrán aprender muchos datos. La mejor manera de ayudarles a razonar científicamente es presentándoles solo algunos temas pero haciéndolo a fondo.

Cómo encontrar la actividad adecuada para su niño


Los niños tienen diferentes intereses entre sí y responderán diferentemente a las actividades científicas. Una colección de arena y piedras que fue todo un éxito con su niña de ocho años pudiera ser de poco interés con un niño de seis.

Afortunadamente, los niños cuyos intereses varían mucho pueden encontrar una gran cantidad de actividades científicas que les sean divertidas. Si a su niño le encanta cocinar, déjelo observar cómo el té cambia de color cuando le agregamos limón o cómo el vinagre cuaja la leche.

Para encontrar las mejores actividades para su niño, lo más importante es conocerlo bien. Estas son algunas sugerencias:


* Busque actividades que no sean ni demasiado fáciles ni demasiado difíciles para su niño. Si no está seguro, escoja la más fácil, porque algo que sea demasiado difícil le dejará la impresión que las ciencias en sí son demasiado difíciles. Los adultos suelen dar por sentado que los niños necesitan demostraciones espectaculares para aprender las ciencias, pero esto no es cierto.

* Considere la personalidad del niño y sus preferencias sociales. Algunos proyectos se pueden realizar mejor solos, otros en un grupo; algunos requieren de ayuda, otros no necesitan que algún adulto supervise. Algunos niños se aburren con actividades solitarias, mientras que a otros puede no gustarles trabajar en grupo.

* Seleccione actividades que se adapten a donde usted vive. Obviamente, una ciudad muy alumbrada no es el mejor lugar para salir a ver las estrellas.

* Permita que el niño seleccione las actividades. Si no sabe si el niño prefiere salir a recoger conchas o plantar flores, pregúntele. Cuando escoja algo que quiere hacer, aprenderá más y se divertirá más.