miércoles, 1 de julio de 2009

EL ABANDONO ESCOLAR


Un 31% de los jóvenes españoles entre 18 y 24 años no continúa sus estudios después de la ESO

El principal objetivo de cualquier sistema educativo es que los alumnos consigan el máximo nivel de formación que puedan alcanzar, y cumplirlo sólo es posible si los estudiantes permanecen en las aulas. Las cifras de abandono escolar en España son alarmantes respecto a la media de la Unión Europea, por eso, las administraciones educativas han puesto en marcha un "Plan de Reducción del Abandono" que consiga elevar el nivel de formación de los ciudadanos españoles.

Causas del abandono escolar temprano

Todas las investigaciones llevadas a cabo sobre los motivos que inducen el abandono escolar temprano concluyen en que éste es un proceso complejo, en el que influyen tanto circunstancias de la escuela y el entorno escolar, como el entorno social, cultural y familiar en el que se mueve el alumno. Según el informe elaborado por la Comisión Europea "Progreso hacia la consecución de los objetivos de Lisboa en educación y formación", los factores que provocan el abandono escolar temprano se pueden clasificar del siguiente modo:

  • Características individuales propias de los alumnos: como pueden ser las dificultades en el aprendizaje, problemas de salud, desconocimiento de la lengua o cualquier otro tipo de problema psíquico o físico.
  • Razones educativas: la mala relación con el profesorado o la falta de recursos y apoyo en los centros pueden ser también algunas de las razones que motiven el abandono escolar de los estudiantes, ya que no encuentran satisfactorio el entorno de aprendizaje. Por otra parte, la discriminación o acoso que se desarrolla en determinados centros escolares puede ser motivo también de abandono por parte de los estudiantes.
  • Razones familiares: si en las familias no se reconoce el valor de la educación, difícilmente el escolar podrá apreciarlo y, por tanto, podrá producirse un abandono temprano con mayor probabilidad respecto a las familias donde se valora y se le da la importancia que le corresponde a la formación. Asimismo, si los padres tienen pobres expectativas sobre la educación de sus hijos, puede tener efectos negativos posteriores en su rendimiento y favorecer el abandono.
  • Comunidad y amigos: tanto los amigos como el entorno social en el que se mueva el estudiante pueden influir en que abandone los estudios antes de tiempo.

Medidas para reducir el abandono escolar


Las propuestas para reducir el abandono escolar en nuestro país giran en torno a cuatro ámbitos de actuación:


Administraciones educativas: los planes previstos por las autoridades educativas para reducir el abandono escolar en España se centran en dos ejes. Por una parte, en crear una oferta educativa más amplia para aquellos escolares susceptibles de abandono, ya sea a través de la ampliación de plazas en Programas de Cualificación Inicial Profesional o del aumento de la oferta en los ciclos formativos de grado medio de Formación Profesional, artes plásticas y diseño o enseñanzas deportivas. El siguiente eje se basa en el desarrollo de medidas, planes y programas especiales preventivos dirigidos a los grupos en los que se producen mayores tasas de abandono escolar temprano.

Centros educativos y profesorado: la actuación tanto de los colegios como de los docentes es fundamental para reducir la tasa de abandono escolar. La ampliación de la formación de los profesores en técnicas de aprovechamiento del potencial de los alumnos, diagnóstico precoz o atención educativa y seguimiento de estudiantes en riesgo de abandono, así como la dotación de recursos de apoyo para ello, puede resultar beneficioso. Además, los centros escolares en el ámbito de su gestión pueden crear y promocionar medidas y programas de refuerzo para favorecer el descenso del abandono.


Familias y jóvenes: los estudiantes son los actores principales del sistema educativo, pero sus familias ocupan también un papel relevante en éste, ya que su implicación es un factor esencial en la motivación de los alumno. En este sentido, una de las medidas para reducir el abandono escolar temprano se centra en promover y fomentar la comunicación entre padres y centros educativos, de modo que se puedan implicar y seguir más de cerca la educación de sus hijos. Por otra parte, entre las medidas dirigidas a los jóvenes que han abandonado el sistema educativo sin ninguna cualificación destacan: el reconocimiento del aprendizaje no formal, la promoción de servicios de orientación y seguimiento que les aporten mayor información sobre las posibles vías a seguir o la ampliación de la oferta formativa a distancia o virtual.

Ámbito laboral: en el terreno laboral el primer cambio tendría que aplicarse en la cultura educativo-laboral que impera en nuestro país, de modo que una titulación en Educación Secundaria o una cualificación profesional inicial primen a la hora de acceder los jóvenes a un puesto de trabajo. De esta manera, ellos serán conscientes de la importancia de alcanzar estos niveles. Asimismo, el establecimiento de medidas que facilitan que los trabajadores jóvenes compatibilicen el empleo y la formación o el fomento de las relaciones entre los centros educativos y el entorno laboral son medidas que favorecen el retorno de los estudiantes al sistema educativo.

sábado, 27 de junio de 2009

¿QUÉ HACER CON LOS HIJOS EN VACACIONES?

Los chicos y las chicas, igual que las personas adultas, necesitan las vacaciones para desconectar de sus tareas habituales y vivir experiencias diferentes. Sin embargo, cuando llegan las vacaciones del verano, a muchos padres y madres se les presenta el problema de qué hacer con los hijos mientras ellos trabajan.

Existen distintas posibilidades y cada familia buscará aquellas que les parezcan más adecuadas, teniendo en cuenta su situación y las necesidades e intereses de sus hijos e hijas.
Conviene que los chicos tengan actividades programadas, sin que éstas les ocupen todo el tiempo. Si no saben qué hacer o no tienen nuevos estímulos corren el riesgo de estar muchas horas frente al televisor o con los videojuegos y podrá anidar en ellos la pasividad o la vagancia.

Para muchos les resultará interesante y útil estar unos días alejados de la familia. Pueden asistir a colonias, granjas escuela, campamentos o salir a otro país para aprender un idioma.

Estar fuera de casa les ayudará a conocer otros lugares, costumbres...; además, aprenderán a compartir y ganarán en autonomía y responsabilidad, dado que se ocuparán de tareas que en bastantes casos no hacen: fregar los platos, hacer la cama, etc. Este puede ser el punto de partida para que las asuman en casa cuando vuelvan.

Para todos aquellos niños que tienen la suerte de tener abuelos, será beneficioso para ambos pasar un tiempo juntos. No obstante, no conviene abusar de los abuelos canguros, ya que suelen ser personas mayores, quizá con problemas de salud y no cuentan con la energía suficiente para estar las veinticuatro horas del día con los nietos.

Otras posibilidades son las de asistir a colonias urbanas, ludotecas o practicar algún deporte. Estas opciones permiten, en algunos casos, compatibilizarlas con el horario laboral de los padres.

Cuando esté toda la familia de vacaciones elegirán el sitio más adecuado para todos, procurando que no haya mucha gente. Aunque se esté de vacaciones se hará una planificación que les permita estar juntos, por tanto, se fijarán los horarios de las comidas, de levantarse y acostarse, junto a las tareas de cada uno en la casa.

Estará bien que los chicos no se desvinculen del todo de las tareas “escolares”. La lectura debería ocupar un lugar importante, así como descubrir aspectos de la naturaleza o escribir un diario; a algunos les irá bien repasar aquellas parcelas de sus estudios en las que vayan peor.

Teniendo en cuenta las características de los niños y las recomendaciones de nuestros especialistas en educación infantil, debemos tener en cuenta lo siguiente:
  • Las vacaciones no debe ser sinónimo de descontrol, por el contrario los padres deben procurar que se respeten los horarios de sueño y comida de los niños, aunque éste no sea tan riguroso como en la etapa escolar, es necesario que el niño mantenga sus hábitos diarios y que éstos no se pierdan.  

  • Pongámonos en el lugar del niño, si queremos mantenerlo ocupado inscribiéndolo en un programa de vacaciones útiles para aprovechar el tiempo libre o para que su periodo de vacaciones no interfiera en nuestras labores habituales, pensemos ¿nos gustaría a nosotros seguir con las clases cuando hemos esperado con ansias la llegada de las vacaciones? Las vacaciones deben ser en todos los casos periodos de descanso y recreación. Sólo en el caso de que el niño lo necesite deberá seguir programas de recuperación.
  • Las vacaciones deben ser recreativas y divertidas para el niño, ahora nuestros hijos deben experimentar nuevas opciones, diferentes a las del periodo escolar; no es beneficioso recargarlo con más cursos ya que durante casi todo el año se ha estimulado la parte lógica del cerebro, aquella que está relacionada con el lenguaje, las matemáticas y todas las materias que la escuela refuerza o profundiza constantemente, es necesario estimular la otra parte del cerebro, la parte creativa, de esta manera estaremos favoreciendo el desarrollo y la educación integral del niño, pues ésta es más productiva y completa.
  • Es conveniente escoger talleres recreativos teniendo siempre en cuenta los gustos y preferencias de su niño, además de brindarle periodos de relajación y diversión, estaremos estimulando su creatividad y las diferentes formas de expresarse, desarrollando su talento y habilidades.

viernes, 19 de junio de 2009

LA EGOLATRÍA, ¿una epidemia?


No puedo con ellos/ellas.

Hay gente que piensa que no hay nada el mundo más importante que ellos mismos. El planeta podría dejar de girar si ellos no han resuelto sus problemas. De hecho, los únicos problemas que merecen ser resueltos de forma inmediata son únicamente los suyos.

Son muy pobres, no tienen otro interés en la vida que su propio ego, el cual en el fondo lo único que presenta es un complejo de inferioridad que tratan de esconder tristemente.

Necesitan una lección, pero no tienen la suficiente humildad como para asumir que la necesitan.

Vivir pensando que son los seres más importantes sobre la faz de la tierra los hace miserables en su relación con los demás, que muchas veces se sienten ninguneados y defraudados.

La mejor moneda con la que pagar a un egocéntrico es la indiferencia, no puedo vivir con ellos...

Sí, así son. Primero yo, luego yo y, desde luego, después otra vez yo, todas las veces en las que se pueda elegir YO seré la mejor opción.

Yo, yo y siempre yo, porque YO soy quien merezco la atención absoluta de todo el mundo, Yo soy la que más trabajo, Yo soy la que más innovo, YO soy la que más comparto, (jejeje..).

¡¡¡Que se pare el mundo!!! Aquí estoy yo. Yo, yo, yo, yo, yo, yo... qué hermosa palabra.... yo.... yo... qué maravilla. Qué cantidad de belleza puede estar escondida tras esas dos letritas, tan diminutas, tan humildes, tan poquita cosa... sin embargo.... yo, yo, yo... qué extraordinario yo...

Se las ingenian para tener a parte del mundo con ojos y orejas bien abiertos para ellos. La otra parte solo tiene envidia y desconocimiento. No saben trabajar, no innovan, copian...

Siempre encuentran quien no tenga nada mejor que hacer que adularles... y si no fuera por ellos,... ¿qué sería de los infelices, los pobres egocéntricos, que no se valen por sí mismos, que necesitan de manera constante el halago y la atención ajena, pues no tienen bastante con la propia...?  tan pobres son....

martes, 16 de junio de 2009

EL DECÁLOGO DEL/LA MAL/A COMPAÑERO/A


Un mal compañero de trabajo destila pesimismo por dónde camina. Y una mala colega de trabajo, dicen, es más peligrosa todavía. Estos personajes oscuros que encontramos en todos los trabajos son aquellos para quien todo el mundo es deshonesto y mal intencionado. Son aquellos que solo hablan mal de los otros. Son los que no consiguen contener su envidia y destilan malas energías sobre sus colegas de trabajo, amigos y familiares todo el tiempo. Son los que hacen ironía y sarcasmo de todo lo que sucede de innovador y que no haya sido idea de ellos. Viven en búsqueda de las desgracias y de noticias malas y solo ven el lado negativo de la vida.

Los malos colegas de trabajo siguen una pauta de comportamiento muy pobre de espíritu y por eso todos si comportan de la misma manera negativa en el ambiente laboral.

Los 10 mandamientos de un mal compañero de trabajo

1. Es autoritario, imponiendo su voluntad sobre los demás.

2. Es falso e hipócrita, mintiendo para parecer mejor de lo que es.

3. Es irrespetuoso y muy crítico, menospreciando el trabajo de los demás.

4. Es cobarde y no dice lo que de verdad piensa.

5. Es egocéntrico e indiferente y no escucha las demandas de los demás.

6. Es conflictivo y negativo, quejándose siempre de los demás.

7. Es indolente y pasivo, huye siempre de las responsabilidades comunes.

8. Es arrogante y prepotente, creyéndose superior a los demás.

9. Es muy orgulloso y no aceptar ayuda de nadie. Tampoco comparte lo que sabe.

10. Es muy susceptible y se pone fácilmente a la defensiva.

lunes, 15 de junio de 2009

¿ DEBEMOS CORREGIR AL NIÑO CUANDO DICE PALABROTAS ?


La independencia que van probando poco a poco los niños les induce a probar el límite de lo permitido. Saltan, corren, comen y se visten solos, y cada día descubren el poder del lenguaje. Decir tacos o palabrotas es un ejemplo de ello, principalmente cuando comparten actividades o patio con niños más mayorcitos.

¿Qué es una palabrota?

Una palabrota o un taco surgen normalmente cuando el niño descubre y utiliza el poder del lenguaje para expresarse. Cronológicamente podemos situar esta circunstancia entre los 3 y los 5 años de edad, cuando el niño va al "colegio de mayores". Es una etapa más por la que pasa algunos niños. Sin embargo, una palabrota o un taco en boca de un niño de estas edades es "nada" si la despojamos de la carga expresiva que acarrea. Cuando un niño dice "Tonta" o "Imbécil", dirigiéndose a su mamá, no desea hacernos llegar el significado de estas palabras. Lo más probable es que lo haga porque es incapaz de encontrar palabras como éstas para expresar su estado de ánimo. Lo importante en estas situaciones es que los padres canalicen los sentimientos negativos y las palabrotas de los niños a otras formas de expresión.

Qué pueden hacer los padres ante las palabrotas de sus hijos, considerando que cada familia sitúe al niño en los límites que considera aceptable, ya que no a todos nos "ofenden" las mismas palabras…

1- Dar ejemplo. Si no quieres que tu hijo diga palabrotas, no las digas tú. Además, lo que se ha oído no puede reproducirse ni imitarse.

2- Evitar reír o sonreír ante cualquier palabrota. Por más graciosa que pueda resultar una expresión o alguna palabrota, reírse de ella es un error porque incita al niño a repetirla.

3- Explicar de forma sencilla y clara que estas palabras ofenden, molestan, que no son respetuosas y que sí se las dijeran a él, tampoco le gustaría que le trataran así.

4- Mantener la calma y no darle demasiada importancia ya que una actitud en exceso afectada por parte del adulto puede producir el efecto contrario. Que el niño sienta que los tacos no son la mejor forma de llamar la atención de sus padres. Lo mejor es reconducir esta etapa con naturalidad para que las palabrotas "pierdan su poder" y su efecto para el niño.

5- Ofrecer alternativas. Aportar otras palabras a un sentimiento o situación en la que se encuentra el niño. Cada familia puede adoptar las palabras de su entorno cultural y social que sean más oportunas. Enseñar a los niños, por ejemplo, que es mejor decir a su hermano que está disgustado porque le has roto el cochecito, que llamarle de "imbécil" o de "burro". Los padres pueden inventar alguna palabra nueva y divertida para sustituir a una de las ofensivas.

6- Ofrecer lecturas para incrementar el vocabulario del niño y hacerle descubrir nuevas palabras, expresiones, exclamaciones, más divertidas.

Si la situación persiste, tal vez los padres deberían valorar otras causas, por ejemplo, se dan suficiente atención al niño o si están siendo demasiado rígidos con su educación. Puede que el niño esté utilizando los insultos sólo para llamar la atención de sus padres. Puede ocurrir que si se porta bien no le hagan tanto caso como cuando él se porta mal.

domingo, 14 de junio de 2009

LA TOLERANCIA. (Educar en valores)


La tolerancia es la capacidad de conceder la misma importancia a la forma de ser, de pensar y de vivir de los demás que a nuestra propia manera de ser, de pensar y de vivir.

Si comprendemos que nuestras creencias y costumbres no son ni mejores ni peores que las de otras personas, sino simplemente distintas, estaremos respetando a los demás.

No es preciso compartir una opinión para ser capaz de considerarla tan válida como cualquier otra. Lo que hace falta es tratar de ponerse en el lugar de los demás.

Desde cada perspectiva, las cosas se perciben de una manera distinta. Por eso, analizar en grupo una situación, escuchando la opinión de cada miembro del mismo, nos permite valorarla mejor.

Compartir las diferencias nos enriquece. Algunas veces, a lo largo de la historia se pueden ver ejemplos de personas cuyas formas de actuar nacen precisamente de la falta de respeto hacia los demás. Dejar pasar actitudes desconsideradas e injustas es una manera indirecta de no respetar a quien las sufre. Por eso, ser tolerante es también definirse, dar un paso al frente, hacer una opción por la justicia y la paz.

Ser tolerante es lo mismo que ser respetuoso, indulgente y considerado con los demás. Es una cualidad personal que se define como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás, aunque sean diferentes o contrarias a las nuestras. Ser tolerante es ser condescendientes y permisivo con alguien a causa de las circunstancias que medien, es no impedir que haga lo que éste desee, es aceptar y admitir la diferencia o la diversidad. Para que los niños establezcan buenas relaciones con sus semejantes, es necesario que aprenda a ser tolerante desde muy pequeño.

Aprender a ser tolerante

La tolerancia juega un papel muy importante en las relaciones de los niños con sus iguales y con su familia. Es importante que ellos escuchen las ideas y las opiniones de sus amiguitos, que acepten sus criterios aunque sean distintos a los suyos, y que consigan ponerse de acuerdo con sus compañeros durante un juego, en alguna actividad o en un aula. La tolerancia les ayuda a que tengan una buena integración a un grupo o equipo. El niño no nace tolerante. Su conducta natural es que todo sea para sí, y que todos estén de acuerdo con él, por lo que es indispensable que el proceso de aprendizaje acerca de la tolerancia, empiece desde bien temprano.

El niño puede aprender a ser tolerante:
  • Cuando sus padres también lo sean
  • A través de cuentos e historias
  •  Por las actividades que desarrolla
  •  A través de los juegos
  •  Al convivir con los demás niños
  •  Aprendiendo a respetar las diferencias
  •  Conociendo diferentes culturas
  •  A través de los viajes en familia
  •  Conociendo los beneficios de la conciliación, de la paz
  •  Compartiendo, sin pelear
  •  Aprendiendo a no burlarse de los demás

sábado, 13 de junio de 2009

Educación en casa


Frente a la enseñanza reglada, muchas familias optan por educar a sus hijos e hijas en casa, por motivos ideológicos, religiosos o pedagógicos. Esta realidad, habitual y regulada en Estados Unidos, empieza a extenderse poco a poco en las familias españolas. Países europeos como Dinamarca, Irlanda, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Suiza, Reino Unido y Austria reconocen el derecho de los padres a la escolarización en casa. En España, Grecia y Holanda la ley no está del todo clara. 

En nuestro país esta opción no está reglamentada y la escolarización es obligatoria. Por ello, quien opta por educar a los hijos en casa tiene que demostrar en las continuas inspecciones del Ministerio de Educación que les está procurando una adecuada formación.

Algunas familias han sido denunciadas por no escolarizar en centro educativo a sus hijos ante los departamentos de bienestar social. La mayoría de los jueces han desestimado los casos al comprobar que no existía desatención ni un abandono de sus obligaciones. Un uno de los recursos el Tribunal Supremo de Justicia resolvió que la educación en familia, según la leyes españolas, no es un delito. 

Diversas causas llevan a los padres a decantarse por este tipo de educación. Por ejemplo, puede que al niño le cueste aprender y necesite una atención personalizada o, por el contrario, que asimile con gran facilidad todo y se aburra en clase. En muchos casos, la decisión tiene que ver con que los padres discrepan de la ideología y los valores que transmite la enseñanza. Algunos disienten también con el tipo de materias que se imparten y cómo se imparten; por ejemplo, puede que crean necesaria una mayor formación artística o que consideren que el examen no es un método de evaluación adecuado ni necesario. Existen muchas otras circunstancias concretas que llevan a educar en casa, pero la motivación predominante es de tipo pedagógico: preferir que los hijos se eduquen de manera activa, interactuando con el medio ambiente y siendo sus maestros aquellos que más los conocen y les quieren, es decir, sus progenitores. 

Argumentos en contra

Dos son los principales argumentos que se esgrimen en contra de la educación en casa. El primero es que los padres no tienen la capacidad necesaria para formar a sus hijos. Los defensores de la educación en casa rebaten esta teoría razonando que si enseñan procesos complejos como andar o a hablar, con más razón podrán transmitir conocimientos. El segundo argumento es que los niños no aprenden a socializarse si no van al colegio. Sus seguidores, en cambio, creen que socializándose con adultos los niños adquieren madurez, y además recuerdan que existen otros espacios para relacionarse con otros niños: el parque, el barrio, la familia, etc.

El principal error que se comete al iniciarse en la educación en casa es imitar la dinámica de la escuela, ciñéndose a un horario, empleando libros de texto, etc. Esto es perjudicial porque al niño le alarma pensar que sus padres se han convertido en sus profesores. Lo recomendable es educar de manera natural, aprovechando todas las ocasiones que el día a día ofrece: por ejemplo, si hay un insecto en casa averiguar a qué especie pertenece, si algún miembro de la familia enferma, explicar en qué consiste la enfermedad y el funcionamiento de los órganos afectados, o si se ve a una mujer embarazada abordar todo lo referente a la reproducción y la sexualidad.

Constantes preguntas

Los propios niños brindan las oportunidades más propicias para explicarles algo mediante sus constantes preguntas, que hay que contestar siempre, ya que es cuando más receptivos están. Además hay que contestar de manera exhaustiva y recurriendo a herramientas para obtener datos. De hecho, una de las cualidades más positivas de la educación en casa es que no sólo se les informa, sino que se les enseña dónde buscar información. De esa manera, sabiendo aprovechar las posibilidades que ofrece Internet, los mapas, o las enciclopedias, los niños podrán aprender de una manera activa y autónoma. Asimismo, los adeptos a este sistema educativo afirman que los conocimientos adquiridos no se olvidan porque en vez de memorizarlos, como es habitual en la escuela, se comprenden en profundidad.